13 de junio de 2017

Tiempos Aquellos

 

 


En mi tiempo, donde los sueños se desdibujan,

habitan recuerdos de lo que fue y nunca más será.

Un tiempo en que las calles susurraban secretos,

y estrellas se reflejaban en charcos de la ciudad.

 

Un hombre caminaba con soles en sus ojos,

perseguía amores que se esconden detrás de los huertos,

amores como pájaros, que al intentar tocarlos, desaparecen.

Ella, con sus cabellos de fuego y sonrisa de alquimia,

se fue diluyendo entre los días, como tinta en agua.

 

Los amigos, esos fantasmas que alguna vez rieron,

compartieron vino, carnes y tardes de lluvia,

se convirtieron en sombras que el viento arrastra.

En un rincón de un lugar donde solían encontrarse,

aún resuenan sus voces, ecos de un tiempo que huye.

 

La vida misma, ese río incesante,

se lleva consigo risas y llantos,

dejando apenas un rastro de lo que fuimos.

Cada paso dado, un escrito en arena,

borrado por las luces inclementes del tiempo.

 

Pasiones, como fuegos fatuos en oscuridad,

ardieron brevemente, consumiendo la noche.

En sus cenizas, queda el perfume del pecado,

un susurro de lo que pudo y no fue.

 

Y en el crepúsculo de la memoria,

se alza un mundo tejido de sueños perdidos,

de amores que se disolvieron como sal con en el viento,

de amistades que se desvanecieron en la bruma,

de una vida que se dispersa en el olvido,

y de pasiones que arden en el corazón del infinito.

 

Allí, en el rincón más escondido del alma,

las parábolas se entrelazan como raíces,

creciendo hacia el cielo de lo inalcanzable,

donde los sueños se encuentran y se pierden,

y donde, quizás, en el silencio del amanecer,

renace la esperanza de lo imposible.

                                                      JPabloc

7 de abril de 2017

El Canto de un grillo

No existe belleza más pura, triste y negra que escuchar un grillo, a media noche, con su canto clamando encontrar su pareja antes del alba y antes que la misma vida se le esfume.

JPABLOC

25 de julio de 2015

Enigma que Desgarra

 

Sus ojos son dos lagos de nostalgia,

reflejando el peso de mil historias perdidas,

sus labios, pétalos de rosa marchita,

que esconden susurros de la noche prohibida.

 

Ella camina entre brumas y neblinas,

presencia como susurro en el viento,

sus pasos, eco en los callejones vacíos,

y su figura se desvanece como un sueño incierto.

 

Su piel es un lienzo de pintor nocturno,

donde se entretejen sombras y destellos de luna,

su cabello, enredado como enredadera,

se esconde el secreto de la vida y la fortuna.

 

Hembra que despierta suspiros y susurros,

una criatura de la noche y el misterio,

su belleza enigma que desgarra el alma,

un suspiro perdido con el viento de invierno.

                                                        JPabloc

21 de diciembre de 2014

15 de Noviembre





 

Había pensado que ya te habías olvidado de mí, masticaba tus sinsabores y tus glorias para mí. El 15 de noviembre ya tenías una identidad, me educaste a temprana edad y yo sabía de felicidad.

Me mostraste hace 19 años un camino que ya no tenía marcha atrás, me transformaste en un hombre y me pediste probidad.

Tú, 15 de noviembre, que cada año que me visitabas, con el tiempo y nuestros encuentros, aprendí cómo era vivir en soledad.

Te encargaste con los años de enseñarme lo que era el olvido, conjugado con indiferencia. Detrás de cada día, ya era mi andar. Pero me diste una revancha y volviste a llegar, pero esta vez con gloria y majestad.

Terminé en tu día una meta de vida, que no olvidaré, por la cual luché casi una década y lo logré. Ese fue el último encuentro que tuvimos y era ese sabor que me dejaste, reemplazaste los recuerdos de soledad por un nuevo recuerdo de felicidad.

Pensé que te habías olvidado y que ese día hace 8 años había sido tu despedida, pero no. Este 15 de noviembre, este último 15 de noviembre, me has mostrado la indiferencia, la indignidad y la humanidad en su más puro estado. Parece que no era suficiente con haberte reivindicado.

En tu último 15 de noviembre, muy cerca de un puerto, en una penumbra absoluta y con aromas urdidos, idénticos ambos a lo que habita en la boca de un muerto, construiste en mis ojos un recuerdo negro. No tuviste piedad y usaste de tinte la misma oscuridad que ella adornó ese mismo día con sus quejidos...


                                                                                                                                               JPabloc